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Policía Federal detiene en el estado de México a un sujeto por transmitir pornografía infantil en Internet

En el marco del operativo “Interés Superior de la Infancia”, elementos de la Policía Federal detuvieron en el Estado de México a una persona por su probable responsabilidad en la transmisión de pornografía infantil, a través de un foro de Internet.

La detención fue posible gracias a labores técnicas de investigación y ciber-inteligencia. Con la información recopilada y analizada, se notificó al Agente del Ministerio Público adscrito a la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas (FEVIMTRA) de la Procuraduría General de la República (PGR), que liberó una orden de cateo para un domicilio ubicado en Metepec, Estado de México.

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Crimen en México: Historia de un celular

Post reproducido con autorización de Tecnodiva.com

  • Siempre tener activado el PIN
  • No tener tantos datos sensibles en el celular
  • Ser más paranoico en cuanto a guardar mis claves y usuarios automáticamente en el celular, y simplemente no hacerlo
  • No dejar de lado el seguir los procesos tanto legales como comerciales para que ni el gobierno ni las empresas dejen de lado su parte de la responsabilidad y también mejoren sus procesos
  • No volver a confiarme jamás de manera exclusiva de las medidas de protección de ninguna empresa de software o de celulares.
  •  

    Debido a lo serio y peligroso que resultan todos los datos sensibles que hay en nuestros smartphones y la poca información disponible en la red acerca de los pasos a seguir cuando descubres que te han robado tu equipo (tal vez difiera un poco cuando es uno quien lo pierde), consideramos que este caso tristemente real, se debía sacar  una experiencia positiva.

    Los datos personales han sido omitidos  como protección a la identidad de nuestro relator a quien le agradecemos su tiempo para compartirnos este lamentable suceso.

    La verdad es que todo mundo sabe que ocurren estas cosas, se imaginan que serán robados o que a alguien más le robarán sus pertenencias en la vía pública, pero no es hasta que le pasa finalmente a uno y que además le quitan un teléfono Smartphone que en verdad cae uno en cuenta de todo lo que implica. Medio se imaginarán las odiseas que tendrán que hacer, las claves que tendrán que cambiar, la información que pudieran llegar a tener a su disposición los responsables por el robo del Smartphone en sí, pero hasta que les pasa, es cuándo realmente empiezas a detallar el detalle de pérdidas y riesgos sufridos por perder un simple aparato tan pequeño.

    Un viernes en el verano del 2011 iba camino a encontrarme con unas amistades vía el Metrobús de la Ciudad de México. Por diferentes razones iba muy distraído. Para esto, normalmente soy de los que se sube al transporte público con la mano en el bolsillo protegiendo objetos de valor, puesto que no siempre traigo una chamarra ni una maleta en donde juntar todo para poder centralizar y proteger mis pertenencias. Pero ese viernes fue muy diferente. Los pendientes me atosigaban.


    Y para no variar, fue un viernes por la tarde, y el Metrobús iba empaquetado a su máxima capacidad.

    En una de las paradas más transcurridas de la línea, yo ya iba mentalizado a que se iban a bajar varías personas para cambiarse al metro. Me alejé de la puerta lo más posible, me fui adentrando hacía el lado opuesto de la puerta de salida, y este fue el momento en que me robaron el celular. Me di cuenta por una cosa, y eso fue que ya mero me arrancan la cabeza en el primer intento. Al momento no me cayó el veinte de que me estaban tratando de quitar el celular precisamente por la multitud que venía saliendo, pensé que seguramente alguien de alguna manera se había enganchado con mis audífonos (luego me acordé que los traía por adentro de la camisa así que obviamente no fue por eso… y venían conectados a mi celular). El segundo jalón fue cuando ya por fin lograron separarme del celular, y en ese momento dejé de escuchar música y ya por fin reaccioné.

    Obviamente las preguntas son, ¿quién fue, en dónde está, qué hago? Pero la realidad es que no fue posible hacer ni averiguar nada. Y la policía de la estación simplemente me preguntó que quién fue, y obviamente no le pude decir nada. Leer nota completa…