Image courtesy of taesmileland  at FreeDigitalPhotos.net

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La era digital se ha distinguido por usar el entretenimiento como pilar de sus funciones, recordando así la llegada de las Apps que nos ofrecen los llamados “mercados en línea” al alcance de cualquier usuario con un gadget, lo cual ha dejado atrás la necesidad de salir para realizar las compras en alguna sucursal.

La tecnología y la vanguardia han desplazado a algunos comercios físicos; un claro ejemplo es el caso de las agencias de viajes, en las cuales únicamente estando presentes de forma física podíamos conocer los precios, destinos, paquetes, etc.; situación similar se presentaba con el servicio de correo postal o los vídeo centros, entre otros. Pero no sólo la digitalización de estos servicios llegó a cambiar a las pequeñas empresas.

La cadena estadounidense de vídeo centro Blockbuster fue por más de 20 años la empresa líder en renta y venta de películas, vídeos y videojuegos. Ésta logró salir adelante adaptándose a la tecnología con sus rentas en línea, catálogos, servicios y, como ya se mencionó, expandiéndose a otros campos más allá de la industria del cine; pero no fue suficiente el simple hecho de haber digitalizado sus catálogos.

La llegada de la plataforma Netflix, la cual brinda un servicio igual al ofertado por Blockbuster pero de una manera más funcional para quienes cuentan con cualquier dispositivo tecnológico, le ofrecía al usuario ver su película o serie, digitalizando lo que antes era físico. Sin embargo, Blockbuster continuó prestando sus servicios de manera tradicional, en lugar de evolucionar y adoptar el vídeo digital, lo que hubiera sido predecible hacer desde la aparición de los smartphones, declarándose en bancarrota en septiembre de 2010 e iniciando tres meses después su desaparición paulatinamente en los Estados Unidos de América. (continua leyendo…)