Image courtesy of taesmileland  at FreeDigitalPhotos.net

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La era digital se ha distinguido por usar el entretenimiento como pilar de sus funciones, recordando así la llegada de las Apps que nos ofrecen los llamados “mercados en línea” al alcance de cualquier usuario con un gadget, lo cual ha dejado atrás la necesidad de salir para realizar las compras en alguna sucursal.

La tecnología y la vanguardia han desplazado a algunos comercios físicos; un claro ejemplo es el caso de las agencias de viajes, en las cuales únicamente estando presentes de forma física podíamos conocer los precios, destinos, paquetes, etc.; situación similar se presentaba con el servicio de correo postal o los vídeo centros, entre otros. Pero no sólo la digitalización de estos servicios llegó a cambiar a las pequeñas empresas.

La cadena estadounidense de vídeo centro Blockbuster fue por más de 20 años la empresa líder en renta y venta de películas, vídeos y videojuegos. Ésta logró salir adelante adaptándose a la tecnología con sus rentas en línea, catálogos, servicios y, como ya se mencionó, expandiéndose a otros campos más allá de la industria del cine; pero no fue suficiente el simple hecho de haber digitalizado sus catálogos.

La llegada de la plataforma Netflix, la cual brinda un servicio igual al ofertado por Blockbuster pero de una manera más funcional para quienes cuentan con cualquier dispositivo tecnológico, le ofrecía al usuario ver su película o serie, digitalizando lo que antes era físico. Sin embargo, Blockbuster continuó prestando sus servicios de manera tradicional, en lugar de evolucionar y adoptar el vídeo digital, lo que hubiera sido predecible hacer desde la aparición de los smartphones, declarándose en bancarrota en septiembre de 2010 e iniciando tres meses después su desaparición paulatinamente en los Estados Unidos de América.

Otro caso conocido es el de la empresa Kodak, que por más de 30 años se especializó en la fabricación de cámaras fotográficas de alta calidad. Como dato curioso, en los años 90 ya había ideado una cámara digital, la cual no salió al mercado por considerar que no sería atractivo tener almacenadas las imágenes y que se debía continuar con las fotografías impresas. Fue así que en 2012 la empresa cayó al no poder competir con la llegada y continuo mejoramiento de las cámaras digitales.

A diferencia de Blockbuster, Kodak en 2014 retomó el camino, optando por aparejar su calidad a los gadgets y ahora busca volver a la cima, esta vez adaptándose a la tecnología y la digitalización.

Si hay algo que se debe aprender de las empresas (tanto grandes como pequeñas) es que, así como la tecnología va en constante avance, la sociedad también; en la actualidad los conceptos de sociedad y tecnología van de la mano, donde si una avanza la otra en respuesta también lo hará, por lo que aquellos comercios o empresas que no logren ir al ritmo de las exigencias en cuanto a innovación, satisfacción y seguridad para sus clientes, estarán destinados a desaparecer.

Fuentes:

CNN Expansión, Velázquez Alejandra, ¿Miedo a la innovación? Naufragio seguro. Sitio web: http://www.cnnexpansion.com/especiales/2013/09/12/por-que-kodak-perdio-su-momento. Publicado el 22 de septiembre de 2013, consulta 27 de abril de 2015.

Netquest, Ochoa Carlos, EL CASO KODAK, MUCHO QUE APRENDER. Sitio web: http://www.netquest.com/blog/es/el-caso-kodak/. Publicado el 5 de enero de 2013. Consulta 27 de abril de 2015.

CNN Expansión, Arriaga Gaby, Blockbuster: una muerte anunciada. Sitio web: http://www.cnnexpansion.com/especiales/2013/09/12/por-que-kodak-perdio-su-momento. Publicado el 13 de noviembre de 2013. Consulta 27 de abril de 2015.